
Y quiso morirse escribiendo su historia de amor sobre el asfalto mojado usando una piedra, y la recitaba con susurros temblorosos mientras garabateaba con sus últimas fuerzas. Y en ese momento y en ese lugar se preguntó si valía la pena morir por él.Y murió de amor sobre el pavimento, con los ojos ambiguos y lluviosos, abrazando su propio corazón. Y nunca conoció a su asesino... o tal vez lo conoció demasiado.Y pasaron meses, y cada vez que llovía se podía leer en letras escuálidas: "Por qué siempre te creo?"



No hay comentarios:
Publicar un comentario